Los dos rehenes japoneses han sido asesinados por ISIS

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El Estado Islámico ejecutó hace una semana a Haruna Yakawa, uno de los rehenes japoneses. Ahora, lo ha hecho con Kenji Goto, el periodista que fue a ayudar a su compatriota al saber que éste había sido secuestrado por ISIS.

Tras hacer público el vídeo donde ISIS pedía al Gobierno nipón 200.000 dólares por Haruna Yakawa y Kenji Goto, las redes sociales japonesas se llenaron de memes riéndose del Estado Islámico, ya que expertos informáticos creían que el vídeo podía estar manipulado y ser un montaje. ISIS dió tres días al primer ministro de Japón, Shinzo Abe, para entregar el dinero; pero éste aseguró que jamás pactaría con terroristas. Tras 72 horas, el Estado Islámico publicó un vídeo donde se veía el rehén Kenji Goto sosteniendo una imagen donde se ve el momento en el que decapitan a su compañero Haruna Yakawa.

Tras la ejecución de Yakawa y ver que el gobierno nipón no cedía, ISIS decidió reclamar la vida de Goto a cambio de la liberación de una extremista detenida en Jordania: Sayida al Rishawi. En internet se creó un hashtag #I am Kenji para apoyar la liberación del japonés, pero el Estado Islámico finalmente ha terminado con la vida del periodista.

Kenji Goto, de 47 años, es un conocido freelance, que se desplazó al territorio sirio controlado por ISIS a comienzos de octubre con la intención de cubrir el conflicto, al igual que había hecho anteriormente en otras zonas bélicas. «Los lugares que visito están sometidos a grandes penurias, pero incluso ahí la gente continúa con sus vidas», aseguró. «Esa gente siempre tiene algo que decir, un mensaje que quieren que se conozca. Si yo puedo ayudar a transmitirlo al resto del mundo, podría llevar a algún tipo de solución. Si eso pasa, quizás puedo decir que mi trabajo fue un éxito».

En las redes sociales se difundió un vídeo del momento en el que uno de los secuestradores ejecutó a Goto: “Al gobierno del Japón. Ustedes, al igual que sus estúpidos aliados de la coalición satánica, no comprenden que somos un Califato islámico con autoridad y poder otorgado por la gracia de Allah y un ejército entero sediento de su sangre”, manifiesta el encapuchado con acento británico. “Abe, como consecuencia de su insensata decisión de tomar parte en una guerra imposible de ganar, este cuchillo no solamente degollará a Kenji sino que continuará causando matanzas allá donde se encuentre gente suya. Que empiece la pesadilla para Japón”.

Por su parte, Abe declaró que está «muy furioso por estos actos terroristas y despreciables» y que «Japón no renunciará a combatir un terrorismo inadmisible». Expresó sus condolencias a la familia del rehén, y agradeció a todos los países que colaboraron en tratar de solucionar el asunto. “Seguiremos trabajando con la comunidad internacional para llevar a los terroristas ante la justicia, no vamos a ceder”.

Fuente: Noticias Nippon

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